Las «
son una colección de cartas personales que Bejart envió a su amigo Gerrit van Dulken entre 1968 y 1973. En estas cartas, Bejart comparte sus pensamientos sobre la danza, la creación artística y la vida en general, ofreciendo una visión única y profunda de su proceso creativo.
Bejart aborda temas como la importancia de la improvisación en la danza, la relación entre el bailarín y el público, y la necesidad de innovación y experimentación en la creación artística. También comparte sus experiencias personales, incluyendo sus viajes y colaboraciones con otros artistas.
En las cartas, Bejart también explora la relación entre la danza y la vida cotidiana, argumentando que la danza puede ser una forma de expresión y conexión con el mundo que nos rodea. Además, comparte su proceso creativo, desde la inspiración inicial hasta la ejecución final de un ballet.
Las
y su importancia en la literatura de la danza.